Impacto de los cortes de electricidad en la conservación de las vacunas
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Las siguientes recomendaciones, elaboradas para proveedores durante los apagones del 2003 en el noroeste del país, pueden ser útiles en las áreas donde los suministros de vacunas se ven afectados por cortes de electricidad temporales:
- No abra neveras ni congeladores hasta que vuelva la energía.
- La mayoría de la vacunas refrigeradas se mantienen relativamente estables a temperatura ambiente por períodos limitados. Las vacunas que constituyen mayor preocupación son la MMR y la Varivax, que son sensibles a las altas temperaturas.
- Vigile la temperatura; no elimine nada; no administre las vacunas afectadas hasta que haya hablado con las autoridades de salud pública.
- Si el corte de electricidad es continuo:
- Mantenga todas las neveras y congeladores cerrados. Esto ayudará a mantener la masa fría de las vacunas.
- Siga vigilando la temperatura en la medida de lo posible. No abra las unidades para verificar la temperatura durante el corte de electricidad. En vez de eso, registre la temperatura tanto pronto como vuelva la luz, y tome nota de la duración del apagón. Esto permitirá tener información sobre la temperatura máxima y la duración máxima de las exposiciones a temperaturas elevadas.
- Si hay alternativas de almacenamiento disponibles con fuentes de energía confiables (es decir, un hospital con un generador de energía), se puede considerar la posibilidad de transferir las vacunas a ese lugar. Si se transportan las vacunas, mida la temperatura de las neveras y congeladores al momento de retirarlas. En lo posible, transporte las vacunas siguiendo los procedimientos adecuados de la cadena del frío para la conservación y el manejo de las mismas o trate de registrar la temperatura a la cual se expusieron las vacunas durante el transporte.
- Cuando vuelva la energía:
- Registre la temperatura de la unidad tan pronto como sea posible después de que haya vuelto la luz. Siga vigilando la temperatura hasta que llegue al rango normal de 2–8 grados centígrados en la nevera, o -15 grados C o menos en el congelador. Asegúrese de registrar la duración de la exposición a la temperatura elevada y la temperatura máxima observada.
- Si recibe las vacunas de su departamento local o estatal de salud, es posible que ellos se comuniquen con usted con las recomendaciones para recoger información sobre la exposición de las vacunas a temperaturas extremas.
- Si tiene dudas en torno a la exposición o la eficacia de alguna de las vacunas almacenadas, no la administre hasta que haya consultado con su departamento local o estatal de salud.
- Mantenga las vacunas expuestas separadas de cualquier producto nuevo que haya recibido y siga almacenando a la temperatura adecuada si es posible.
- No elimine ninguna vacuna que haya estado potencialmente expuesta. Estaremos trabajando con los fabricantes de las vacunas para determinar cuáles pueden ser viables.
Para obtener información adicional sobre la conservación de las vacunas durante los cortes de electricidad, consulte las directrices del Programa Nacional de Inmunización de los CDC (en inglés) o comuníquese con su departamento local o estatal de salud.
Versión en español aprobada por CDC Multilingual Services – Order # 5746
Esta página fue modificada el 4 de septiembre de 2005